La carne de cordero es una opción deliciosa y nutritiva que aporta una variedad de beneficios para la salud. Esta carne es conocida por su sabor y su versatilidad en la cocina, pero también es valiosa por sus propiedades nutricionales. Hoy, en el blog de Carnicerías Herrero, hablamos sobre las propiedades de la carne de cordero, mucho más que un excelente sabor.

Propiedades de la carne de cordero

En resumen, la carne de cordero es una buena fuente de proteínas, hierro, zinc y vitamina B12. También contiene cantidades significativas de otros nutrientes, como potasio, fósforo y selenio.

En cuanto a su valor proteico, la carne de cordero es una buena fuente de proteínas. Éstas son esenciales para la construcción y reparación de los tejidos. Una ración de 100 gramos de carne de cordero cocida proporciona aproximadamente 25 gramos de proteínas.

Otro de los nutrientes más importantes de la carne de cordero es el hierro. La carne de cordero es una buena fuente de hierro, que es un mineral esencial para la producción de glóbulos rojos.

Así, una porción de 100 gramos de carne de cordero cocida proporciona aproximadamente 1,8 miligramos de hierro, lo que representa aproximadamente el 10 % de la ingesta diaria recomendada para adultos.

Por otro lado, la carne de cordero es una buena fuente de zinc, que es un mineral esencial para el sistema inmunitario. Cada 100 gramos de carne de cordero cocida proporciona aproximadamente 3,5 miligramos de zinc, un 35 % de la cantidad diaria recomendada.

Otra de las propiedades de la carne de cordero es su aporte de vitamina B12, esencial para el sistema nervioso. En 100 gramos de carne de cordero obtenemos prácticamente la cantidad diaria recomendada.

Además, la carne de cordero contiene cantidades significativas de otros nutrientes, como potasio, fósforo y selenio. El potasio es importante para la salud cardiovascular, el fósforo es importante para la salud de los huesos y el selenio es un antioxidante que ayuda a proteger las células del daño.

Datos importantes sobre la carne de cordero

Los nutrientes presentes en la carne de cordero son altamente biodisponibles, lo que significa que el cuerpo los absorbe y utiliza de manera eficaz.

A pesar de su sabor intenso, la carne de cordero es fácilmente digerible, lo que la hace adecuada para muchas personas, incluso aquellas con sensibilidades digestivas.

Finalmente, la carne de cordero es rica en minerales como el calcio, fósforo y zinc, que son fundamentales para la salud ósea y pueden ayudar a prevenir problemas como la osteoporosis.