El rosbif, uno de los platos más tradicionales de la cocina británica, es una delicia que se ha ganado el reconocimiento mundial gracias a su sabor inigualable y su carácter festivo. Hoy en Carnicerías Herrero os hablamos sobre el mundo del rosbif de ternera, su historia, cómo se prepara y los secretos que lo convierten en una pieza culinaria imprescindible.

Qué es el rosbif de ternera

El rosbif de ternera o roast beef,  significa «ternera asada». Ha sido un elemento fundamental en las mesas británicas desde el siglo XVIII. En aquella época, se hizo popular entre la nobleza y la alta burguesía inglesa, y se convirtió en un símbolo de la prosperidad británica.

Es un plato que se sirve tradicionalmente los domingos, acompañado de patatas asadas, verduras de temporada y, por supuesto, el infaltable Yorkshire pudding. Esta tradición del «Sunday Roast» es un momento para reunirse en familia y disfrutar de una buena comida.

Cómo se prepara

El rosbif de ternera se elabora normalmente con un corte de carne de ternera de alta calidad, como pueden ser el lomo, la cadera o el redondo.

Una vez seleccionada la carne, se sazona sencillamente con sal y pimienta. Luego, se asa en el horno: al principio se cocina a alta temperatura para sellar los jugos; después a una temperatura más baja para permitir que la carne se cocine lentamente.

Al final, la carne debería tener una corteza dorada por fuera, mientras que por dentro estará rosada.

Finalmente, se emplata en rodajas finas. Los jugos que se recogen durante la cocción se usan para preparar una salsa que se sirve junto con la carne.

Por todo ello, el secreto para un rosbif perfecto reside en la calidad de la carne, combinada con la cocción correcta y el tiempo adecuado de reposo tras el cocinado.