Preparar una fondue bourguignonne en casa permite disfrutar de una buena carne de una manera diferente: cada persona cocina sus propios dados en aceite caliente y elige el punto que más le gusta. La receta es sencilla, pero merece la pena cuidar especialmente la elección y preparación de la carne.
En Carnicerías Herrero apostamos para esta elaboración por cortes tiernos que respondan bien a una cocción breve. El solomillo es una de las opciones más prácticas y permite mantener la carne como auténtica protagonista de la mesa.
La denominación francesa tiene un significado muy concreto: Larousse define la fondue bourguignonne como una preparación en la que cada comensal cocina dados de carne de vacuno en aceite caliente.
Ingredientes para preparar una fondue bourguignonne
Esta receta está calculada para cuatro adultos y puede ajustarse fácilmente al número de invitados.
- 800 g de solomillo de ternera.
- Como alternativa, podemos utilizar solomillo de vaca o combinar ambos.
- Aceite adecuado para fritura, en la cantidad indicada para nuestro recipiente.
- Sal.
- Pimienta negra, opcional.
- Tres o cuatro salsas al gusto.
- Pan, patatas, ensalada o alguna verdura como acompañamiento.
Unos 200 gramos de carne por adulto son una referencia razonable cuando esta constituye el plato principal, aunque podemos ajustar la cantidad en función de los entrantes y acompañamientos.
Si todavía tienes dudas sobre qué pieza escoger o cuánto comprar, puedes consultar nuestro artículo sobre carne para fondue: qué cortes elegir y cuánto calcular.
Preparar el solomillo antes de cocinar
El primer paso consiste en dejar la carne lista antes de llevarla a la mesa.
Retiramos posibles tejidos duros o excesos de grasa exterior y cortamos el solomillo en dados de tamaño parecido. No interesa hacerlos demasiado pequeños, porque pueden cocinarse rápidamente en exceso, ni excesivamente grandes, porque necesitarán más tiempo para recibir calor en el centro.
La uniformidad del corte facilita mucho controlar posteriormente el punto de cada porción.
Después secamos suavemente los dados con papel de cocina. Este paso cobra especial importancia cuando vamos a introducir la carne en aceite caliente, ya que el exceso de humedad puede producir salpicaduras.
Hasta que vayamos a comenzar la comida, mantenemos la carne refrigerada y separada de los alimentos ya preparados.
Preparar el aceite y la mesa
La fondue debe colocarse sobre una superficie firme y estable, dejando suficiente espacio para que todos los invitados puedan utilizar cómodamente sus tenedores.
Añadimos al recipiente la cantidad de aceite recomendada por el fabricante, sin sobrepasar nunca su nivel máximo.
Calentamos el aceite siguiendo las instrucciones del equipo y, cuando esté preparado, colocamos con cuidado el recipiente sobre su soporte o fuente de calor.
No es necesario aromatizar el aceite ni añadir ingredientes adicionales. Utilizar un aceite adecuado para este tipo de cocción permite que el sabor del vacuno continúe ocupando el primer plano.
Conviene dejar también preparados los platos, tenedores normales, salsas y acompañamientos antes de sentarnos.
Cómo cocinar la fondue bourguignonne
Cada comensal pincha uno de los dados con el tenedor largo de fondue y lo introduce con cuidado en el aceite.
El tiempo de cocción dependerá del tamaño de la pieza, de la temperatura real del aceite y del punto que busquemos. Por este motivo, es preferible controlar visualmente cada dado en lugar de seguir un tiempo idéntico para todos.
Tampoco conviene llenar el recipiente con demasiadas piezas simultáneamente. Introducir mucha carne de golpe puede reducir la temperatura del aceite y dificultar una cocción uniforme.
Una vez alcanzado el punto deseado, retiramos el dado, dejamos escurrir el exceso de aceite y lo pasamos al plato.
El tenedor metálico utilizado para cocinar puede alcanzar una temperatura elevada. Es más cómodo y seguro retirar la carne con un cubierto normal antes de comerla.
Qué salsas y acompañamientos elegir
Aquí podemos adaptar la receta completamente a nuestros gustos, pero sin perder de vista que el protagonista debería seguir siendo el solomillo.
Tres o cuatro salsas ofrecen variedad suficiente. Podemos combinar opciones suaves, ligeramente ácidas o algo más intensas para que cada comensal cambie el sabor de cada bocado.
Como acompañamiento funcionan bien el pan, las patatas, una ensalada sencilla o algunas verduras.
No hace falta llenar la mesa de guarniciones. Una de las ventajas de esta preparación es precisamente su sencillez: buena carne, algunos acompañamientos y tiempo para disfrutar alrededor del recipiente.
Cómo organizar la carne durante la cena
Cuando varias personas manipulan carne cruda alrededor de una misma mesa, mantener un poco de orden facilita mucho la comida.
La bandeja de carne cruda debe mantenerse separada de las salsas y alimentos listos para comer. También es conveniente utilizar cubiertos independientes para retirar la carne cocinada del pincho.
Separar claramente producto crudo y alimentos preparados reduce manipulaciones innecesarias y permite disfrutar de la cena con mayor comodidad.
Si hemos preparado ternera y vaca, podemos presentarlas en dos recipientes diferentes para que cada persona sepa qué está cocinando.
Fondue bourguignonne: una receta sencilla donde la carne marca la diferencia
La fondue bourguignonne demuestra que no siempre necesitamos elaboraciones complicadas para disfrutar de un buen corte de vacuno.
Con solomillo de ternera o solomillo de vaca, unos pocos acompañamientos y una mesa bien preparada podemos organizar una comida diferente en la que cada invitado cocina cada bocado a su gusto.
En Carnicerías Herrero podemos ayudarte a escoger la pieza y calcular la cantidad necesaria según el número de personas.
Cuanto más sencilla es la receta, más importante resulta partir de una carne adecuada.
Deja tu comentario