Los blanquitos de cerdo son uno de esos productos que mucha gente ha visto alguna vez en una carnicería, pero no siempre sabe exactamente cómo llevarlos a la cocina. Su formato recuerda a otros embutidos frescos y permiten preparar comidas sencillas tanto a la plancha como en sartén, parrilla o incluso al horno.
En Carnicerías Herrero contamos con blanquitos elaborados con carne magra de cerdo y disponibles en formatos de 500 gramos y 1 kilo. Son una opción especialmente práctica cuando buscamos una preparación rápida que no requiera demasiados ingredientes.
Qué son exactamente los blanquitos de cerdo
El término “blanquitos” no siempre identifica exactamente la misma elaboración en todas las zonas de España. En algunas carnicerías se utiliza para referirse a elaboraciones similares a una butifarra blanca o a un embutido fresco de cerdo, aunque los ingredientes y la receta pueden variar según el productor.
Por eso, lo más importante es fijarse siempre en la composición concreta del producto que estamos comprando.
En nuestro caso, los blanquitos están elaborados a partir de carne magra de cerdo y llevan sal, fécula, azúcares y antioxidante. Además, son un producto sin gluten.
El Ministerio de Agricultura describe la butifarra como un embutido elaborado principalmente a partir de carne de cerdo y recuerda que existen numerosas variedades regionales, algunas destinadas precisamente a cocinarse fritas o a la parrilla.
Esto explica por qué podemos encontrar productos con nombres similares pero recetas diferentes dependiendo de la zona o de la carnicería.
Cómo cocinar blanquitos de cerdo a la plancha
Una de las formas más sencillas de preparar los blanquitos de cerdo es directamente sobre una plancha o sartén.
Conviene comenzar con una temperatura media para que el interior pueda calentarse y cocinarse sin que la superficie se dore demasiado rápido. Después podemos aumentar ligeramente la intensidad para terminar de dorarlos.
No hace falta añadir demasiado aceite, ya que interesa que el producto se cocine de manera uniforme y conserve su propio sabor.
También conviene girarlos varias veces durante la preparación para que el calor llegue de forma homogénea a toda la superficie.
Se pueden servir directamente acompañados de unas verduras salteadas, ensalada, patatas o incluso sobre una rebanada de pan tostado.
Blanquitos a la parrilla o barbacoa
La parrilla es otra de las preparaciones que mejor encajan con este producto, sobre todo cuando queremos incluir varias carnes diferentes en una barbacoa.
En este caso debemos evitar colocar los blanquitos sobre una llama directa muy intensa. Es preferible utilizar una zona de calor moderado y dejar que se cocinen progresivamente.
Si el fuego está demasiado fuerte, el exterior puede tostarse rápidamente mientras el interior todavía necesita más tiempo.
Podemos colocarlos inicialmente en una parte menos intensa de la parrilla y trasladarlos después a una zona más caliente para conseguir el dorado final.
Pimientos, cebolla, calabacín o unas patatas preparadas previamente funcionan especialmente bien como acompañamiento sin complicar demasiado la comida.
¿Se pueden cocinar al horno?
El horno también es una buena solución cuando queremos preparar varios blanquitos a la vez o acompañarlos de verduras.
Podemos colocarlos en una fuente junto con cebolla, pimiento, patata u otras hortalizas. Si utilizamos ingredientes que necesitan más tiempo de cocción, conviene empezar primero con la guarnición e incorporar después la carne.
Otra posibilidad es preparar una bandeja sencilla con verduras cortadas, incorporar los blanquitos y dejar que todo termine de cocinarse conjuntamente.
El resultado es una preparación cómoda para una comida familiar y evita tener que estar pendiente constantemente de una sartén.
También pueden formar parte de guisos y salsas
Aunque plancha y parrilla son probablemente las opciones más inmediatas, los blanquitos también pueden incorporarse a recetas con salsa.
Una base de cebolla, ajo y tomate permite preparar un guiso sencillo al que podemos añadir los blanquitos enteros o cortados en trozos. También combinan bien con legumbres o determinados platos de cuchara.
La ventaja de utilizarlos en una salsa es que podemos convertir un producto sencillo en una receta más completa sin recurrir a técnicas complicadas.
En este tipo de preparaciones conviene dorarlos ligeramente antes de incorporarlos al guiso. De esta manera conseguimos algo de color en la superficie antes de que terminen de cocinarse dentro de la salsa.
Cómo conseguir que queden bien cocinados
Cuando trabajamos con elaboraciones de carne de cerdo, la cocción completa es especialmente importante.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recuerda que los productos cárnicos están sujetos a requisitos específicos de higiene y seguridad alimentaria, y en casa debemos mantener también una correcta manipulación durante su preparación.
Conviene evitar contaminaciones cruzadas, lavar bien los utensilios que hayan estado en contacto con carne cruda y asegurarnos de que el producto queda correctamente cocinado antes de servirlo.
También debemos respetar siempre las condiciones de conservación indicadas para el producto y mantenerlo refrigerado hasta el momento de cocinarlo.
Una alternativa sencilla para salir de las recetas de siempre
Los blanquitos de cerdo pueden resultar especialmente interesantes cuando buscamos cambiar respecto a los filetes, hamburguesas o chorizos habituales.
Plancha, parrilla, horno o salsa permiten obtener platos completamente diferentes partiendo del mismo producto. La clave está en adaptar la forma de cocinarlos al tipo de comida que queramos preparar.
En Carnicerías Herrero los encontramos dentro de nuestra selección de productos de cerdo, listos para preparar de distintas formas en casa.
Son una opción sencilla, versátil y fácil de incorporar tanto a una comida rápida entre semana como a una barbacoa o a un plato más elaborado con verduras y salsa.
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