Las alitas de pollo fritas al estilo KFC son un ícono de la comida rápida, reconocidas por su exterior crujiente y su interior jugoso, impregnadas de una mezcla de especias que ha sido un secreto celosamente guardado durante décadas. Aunque la receta original del Coronel Sanders sigue siendo un misterio bien custodiado, muchos han intentado replicar ese sabor inconfundible en casa. La clave reside en la combinación de especias y una técnica de empanado y fritura específica. Hoy, en Carnicerías Herrero, os traemos una receta de alitas de pollo estilo KFC, para que intentéis replicarla en casa.

Receta de alitas de pollo estilo KFC

El éxito de las alitas (y del pollo frito en general) de KFC se atribuye a su famosa mezcla de «11 hierbas y especias». Aunque no hay una confirmación oficial de todas ellas, diversas fuentes y «recetas filtradas» apuntan a una combinación de elementos comunes en la cocina que, en las proporciones adecuadas, pueden acercarse mucho al sabor original.

Entre las especias más mencionadas en estas recreaciones caseras se encuentran la sal, la pimienta blanca y el pimentón. Este aporta color y un sabor ligeramente dulce y ahumado.

Por otro lado, el ajo y la cebolla en polvo les aportan un perfil aromático profundo.

En cuanto a la mostaza seca, podría brindar un toque de complejidad. Se cree que la receta también incorpora hierbas secas como el tomillo, la albahaca y el orégano, que contribuyen a ese fondo herbal característico.

Finalmente, se cree que la sal de apio y el jengibre en polvo podrían ser parte de los ingredientes misteriosos de la receta.

Paso a paso de la receta

Como habéis visto, no hay una receta estrella para preparar estas alitas de pollo estilo KFC. No obstante, os dejamos una que esperamos os encante.

Ingredientes

  • 12 alitas de pollo partidas en mitades

  • 800 g de harina de trigo

  • 2 cucharaditas de orégano seco

  • 2 cucharaditas de estragón seco

  • 4 cucharaditas de pimentón dulce

  • 4 cucharaditas de curry en polvo

  • 2 cucharadas de tomillo seco

  • Sal y pimienta al gusto

  • 50 ml de leche

  • Agua fría (cantidad necesaria)

  • Aceite de girasol para freír

Primeramente, limpia bien el pollo, retirando posibles restos de pluma y los espolones (la punta del ala). Después, sécalo bien con papel de cocina, para que se adhiera mejor la mezcla de especias.

A continuación, en un bol grande, combina la harina con el orégano, estragón, pimentón dulce, curry, tomillo, sal y pimienta. Mezcla bien para integrar las especias.

Ahora, separa la mezcla de harina en dos partes iguales. Una se utilizará para el marinado y la otra para el rebozado final.

En una de las mitades de la mezcla, añade la leche y, poco a poco, agua fría hasta obtener una consistencia similar a la de una masa para tortitas o una tempura. Sumerge las alitas en esta mezcla y deja marinar en el refrigerador durante 1 a 2 horas.

Pasado el tiempo de marinado, retira las alitas y escúrrelas ligeramente. Luego, pásalas por la otra mitad de la mezcla de harina y especias, asegurándote de que queden bien cubiertas.

Para freírlas, calienta abundante aceite de girasol en una sartén profunda o freidora a una temperatura alta. Fríe las alitas durante 1 minuto a fuego alto para sellar el rebozado. Luego, reduce a fuego medio y continúa friendo durante aproximadamente 8 minutos, hasta que estén hechas por dentro y crujientes por fuera.

Finalmente, retira las alitas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

¡Que aproveche!