El verano, con sus altas temperaturas, invita a buscar opciones culinarias ligeras, fáciles de preparar y, sobre todo, refrescantes. En este sentido, la carne fría se alza como un ingrediente estrella para esta época del año, ofreciendo versatilidad, nutrición y la posibilidad de crear platos deliciosos sin encender los fogones. Hoy, en Carnicerías Herrero, os traemos ideas de recetas con carne fría, ideales para combatir el calor.

Recetas con carne fría

La clave de la carne fría reside en su capacidad para integrarse en diversas preparaciones. No hablamos solo de embutidos, sino de restos de asados como redondo de ternera, pollo asado, lomo de cerdo, o incluso fiambres de alta calidad. Estos ingredientes no requieren cocción adicional, lo que ahorra tiempo y calor en la cocina.

Ensaladas con carne fría

Por un lado, las ensaladas son la opción por excelencia para el verano. Añadir carne fría las convierte en platos únicos y nutritivos. Por ejemplo, puedes preparar una rica ensalada de redondo de ternera con vinagreta de miel y mostaza. Añade lechugas variadas, cherries, cebolla en juliana y pepino.

Otra variante puede ser una rica ensalada mediterránea de pollo, con queso feta y aceitunas. Esta ensalada, de estilo griego, es perfecta para hacer con pasta cocida fría, pepino, tomates secos, aceite, orégano, limón y sal.

Finalmente, puedes preparar una ensalada de inspiración tailandesa, con lomo de cerdo en tiras, tallarines de calabacín zanahoria rallada, pimiento rojo en juliana y cacahuetes. Alíñala con salsa de soja, zumo de lima, miel, jengibre y cilantro.

Fajitas de carne

Son ideales para llevar a la piscina, al campo o para una cena informal. Admiten muchos ingredientes y variantes, para todos los gustos.

Por ejemplo, puedes preparar fajitas de lechuga con pavo y aguacate. Utiliza hojas grandes de lechuga (tipo cogollo o romana) como base. Rellena con lonchas de fiambre de pavo de calidad, láminas de aguacate, tiras de pimiento asado y un poco de queso crema bajo en grasa. Enrolla firmemente y disfruta. Son crujientes, frescos y nutritivos.

Otra opción son los wraps de pollo asado y humus. Extiende una fina capa de hummus sobre una tortilla de trigo integral. Añade tiras de pollo asado frío, hojas de espinaca fresca, tomate en dados y un poco de cebolla crujiente frita (opcional). Enrolla y corta por la mitad.

Tartar y carpaccio

Finalmente, para los más gourmets, la carne fría ya cocinada, también se presta a preparaciones que realzan su sabor delicado.

Si tienes redondo de ternera frío cortado muy fino, sírvelo extendido en un plato. Rocía con un buen aceite de oliva virgen extra, esparce alcaparras, láminas de queso parmesano y un toque de pimienta negra recién molida. Puedes añadir unas hojitas de rúcula para un toque picante. Tendrás un maravilloso carpaccio.

Si quieres hacer un tartar de pollo asado y manzana verde, pica finamente el pollo asado frío. Mézclalo con dados pequeños de manzana verde, apio picado, mayonesa ligera (o yogur griego natural), mostaza Dijon, cebollino picado y sal y pimienta. Sirve frío, quizás sobre unas tostaditas o hojas de endivia.